Citamos textualmente al texto Antropología, recopilado por Mirtha Lischetti, editorial EUDEBA:
“...
Frente a la argumentación de los sociobiólogos, proponemos una mirada diferente a la naturaleza humana. Ya hemos expresado el error de dicotomizar lo biológico de lo social o de subsumir una dimensión en otra.
Pensamos que el hombre es la única especie animal que puede trascender el ámbito de lo biológico por medio de la cultura.
La capacidad de crear cultura determina en su naturaleza atributos nuevos que le son inherentes y específicos.
Sabemos que el hombre emerge de un proceso único que compromete todo lo viviente. Vegetales y animales son el resultado de la combinación de moléculas químicas con capacidad de autoduplicación bajo condiciones que alguna vez existieron sobre la tierra. Esas moléculas constituyeron los organismos vivos, pero no pueden explicar la totalidad de las nuevas propiedades emergentes: la vida y la muerte son procesos nuevos que no formaban parte del estado anterior.
Del mismo modo, los hombres al ser las únicas criaturas creadoras de cultura emergen del nivel de lo biológico constituyendo una dimensión diferente; transformando su entorno y a ellos mismos en un proceso de retroalimentación que modificará su naturaleza biológica anterior. Nuevos atributos y nuevas leyes interpretarán su naturaleza tanto biológica como cultural.
Por eso afirmamos que todos los comportamientos sociales del hombre, son simultáneamente sociales y biológicos, del mismo modo que son químicos y físicos.
Esta manera de entender la naturaleza humana nos aleja totalmente de los biólogos sociales cuando reducen la mente humana al cerebro. Al ubicar determinados atributos humanos en sectores identificables (pensamientos, sentimientos, emociones), dejan de lado un hecho fundamental. Si bien "los hechos mentales son causados por hechos cerebrales", la capacidad de pensar no es función de un sector específico, sino del cerebro como un todo, "...el producto de las interrelaciones de todos sus procesos celulares con el mundo exterior. Pensar en otra cosa vendría a ser lo mismo que cometer el error de creer que podemos ver porque en la corteza visual de nuestro cerebro hay una cámara que toma fotos de la retina y un observador minúsculo que la registra y las interpreta. Por el contrario, la totalidad de la actividad de las células del sistema visual del cerebro es el acto de ver e interpretar lo que vemos". (Lewontin, La diversidad humana, Labor, Barcelona: 345.)
Afirmar que nuestra naturaleza es tanto biológica como social, "que poseemos simultáneamente mente y cerebro y que son simultáneamente sociales y biológicos, es superar falsas dicotomías y señalar el camino hacia una comprensión integradora de la relación entre nuestro yo consciente y el biológico". (Lewontin, La diversidad humana, Labor, Barcelona: 346.) ...”