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 Indice

  - Portada

  - Introducción

  - Prologo

  - Marco Teórico

  - Deseo y Represión

  - El deseo de la criatura cumple la función de indicarnos las distintas formas de darle afecto

  - Huellas de la violencia

  - Los Adultos Tenemos Nuestros Deseos Originales Reprimidos

  - El problema de la “autoridad” y nuestros propios miedos

  - El juego y su importancia en la relación con los hijos

  - ¿Por qué la mayoría de los adultos no juegan, ni pueden disfrutar del juego con sus hijos?

  - El juego con los niños históricamente no ha sido apreciado.

  - La herencia de la desvalorización del juego infantil

  - Adultos que disfrutan jugando con los niños

  - Pedagogía de la no intervención, más pedagogía negra

  - Consecuencias de nuestra cultura patriarcal adultocéntrica

  - Valor social del niño

  - El lenguaje de la negación del deseo los niños

  - Decir NO, hasta para que se entienda lo que SI queremos

  - Decir lo que Sí queremos, en lugar de la prohibición

  - Las criaturas criadas con afecto ¿no se saben defender?

  - Bibliografía

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 Anexos

  - Sobre Luca Prodán

  - ¿La TV es mala para el niño, o los padres tendrían que preguntarse porque el niño prefiere a la TV y no a las relaciones humanas?

  - el valor de los grupos de apoyo - taller. 18-07-2010

  - Tener voluntad hacia lo positivo es una cuestión afectiva, surge del amor de las relaciones humanas que nos impulsa a estar apasionados por la vida.

  - Niñez, La Biblia y sufrimiento humano

Enlaces
  - Proyecto Hijo Natural - The Natural Child Project

  - Alice Miller

  - Casilda Rodrigañez Bustos

  - Música de Ojos de Cielo. Víctor Heredia



El deseo de la criatura cumple la función de indicarnos las distintas formas de darle afecto

Comenta Jorge Díaz Walker1: “Amamantar es amar y amar surge del amamantar; lo dice la etimología, ciencia de las palabras”, asegura. “El ser humano es un marsupial, como el canguro: tiene el feto afuera, que nace dos años antes. ¿Por qué dos años? Porque termina la organización en el desarrollo neurológico, ya camina y puede seguir a la madre. Desde ese punto de vista, habría que amamantar hasta los dos años, pero es un tema cultural: los gitanos amamantan hasta los 12 al igual que los esquimales; hay tribus que dan un minuto a cada hora y amamantan hasta los 5 años. Al destete lo consideramos un ‘desleche’: no más leche; no lo quiere nadie. Por eso no hablamos de lactancia, sino de amamantar. La lactancia da opciones; el amamantar, no”, considera quien es fundador y director de la casa de Ñuñu (en quechua, mamar o seno) de ayuda materna, que desde 1974 está dedicada a la promoción del amamantamiento, el parto en el hogar y la prevención del embarazo adolescente. “Se armó sola. Nació en este mismo consultorio. La sala de espera era una especie de club: las madres se contaban sus propias experiencias en la nueva manera de criar amamantando y con algunas de ellas, fundé la asociación. Esas mismas madres me cambiaron la vida, la profesión, un montón de cosas”, recuerda.

Los humanos somos los animales con más años de dependencia, somos adultos después de los 18 años. La naturaleza nos hizo para el apego, para desarrollarnos en el amor, en el apoyo mutuo. Si nuestra cultura valorara a las criaturas por lo que son, todos seríamos “hiper” afectivos, no solo conservaríamos esa capacidad que tenemos innata, sino que la desarrollaríamos más. Con nuestra inteligencia somos dueños de desarrollar nuestra afectividad o de anularla, de liberar nuestro ser en busca de la felicidad o de ser esclavos de las imposiciones sociales y culturales.

En nuestra cultura el desarrollo pleno de la afectividad humana es algo secundario. No es lo primordial, porque esto afectaría a los intereses del patriarcado. A los niños se los “educa” para que sean “útiles” a los intereses económicos del sistema social. En eso los fuerzan, a que desarrollen solo un tipo de inteligencia en la escuela y ese es el interés primordial del sistema.

No se puede enseñar el afecto a través de una “educación en valores”. Tener en cuenta la afectividad como una asignatura más, es un reflejo de lo irracional de nuestra cultura. La afectividad se aprende por el apego psicológico a un entorno afectivo, así se incorpora en la psiquis humana.

El bebé para existir necesita afecto, sin este puede llegar a morir, se relaciona con todo lo que existe con su afectividad. Por ejemplo cuando coge un objeto se fusiona con el mismo, cree que es parte de su yo, el objeto entra en su afectividad, por eso la acción de quitárselo lo vive en su psiquis como que le amputaran un miembro y llora con desesperación, ya que aún es libre para expresar sus emociones.

El afecto es la manera original del ser humano de relacionarse con las personas y con todo lo existente impulsado por el deseo. A través del cual descubre y entiende la realidad que lo rodea. Este modo de ser original en las personas es destruida con la represión de los deseos. Así se construye la infelicidad humana, con la falta de afectividad. El desconectarse del propio deseo provoca el bloqueo emocional de las relaciones humanas.

El bebé cuando nace no percibe la diferencia entre su ser y el de la madre. Para él, la madre es parte de su yo. No tiene conciencia de si, como alguien distinto de las demás personas y del mundo que lo rodea. Para la criatura su mamá, su entorno y ella misma es “su YO”, está funcionado como en el universo del útero, como una gestación extra uterina, porque nuestra especie es prematura a diferencia de otros animales. El YO FUSIONADO DEL bebé ES LA CAUSA DE QUE NO TENGA conciencia de los demás como “otros”, en consecuencia tampoco existen otros deseos que no sean el suyo. Y Espera que SUS DESEOS continúen coincidiendo con un cuerpo DE MADRE y un ambiente que TAMBIÉN DESEEN SEGUIR SACIANDOLO.

A medida que la criatura crece irá desarrollando otras capacidades y se dará cuenta que hay distintas personas, deseos, objetos, mundo, tiempo. Por ejemplo la criatura en un principio no tiene noción del pasado-presente-futuro, solo existe el presente, por eso no puede esperar, todo tiene que ser ya, como en el útero. Los que si podríamos esperar somos los adultos, pero a causa de nuestras propias carencias infantiles, muchas veces ni si quiera pensamos esta alternativa.

Cuando AL BEBE no se LE satisfacen sus deseos, deja de recibir lo que necesita, esto daña su afectividad.

Como expusimos antes, el único deseo que puede percibir la criatura como existente es el suyo. No puede darse cuenta que existen otros deseos, aún no desarrolló esta conciencia. Pero sí, tiene otras capacidades, por ejemplo la de fusionarse emocionalmente. En el bebé el afecto está abierto a la máxima potencialidad, sin barreras abraza la realidad. Entonces, no hay daño posible del bebé hacia el mundo, porque su mamá y su entorno forman parte de su Yo, no hay división para él. No puede dañar a la madre, ni a su entrono porque son para él, un mismo ser. Toda su energía vital honra la vida. Ni siquiera tiene el concepto de lo que significa el daño.

Si el bebé tiene reacciones que nos molesta, no es que quiere hacernos daño, es que los adultos lo estamos perjudicando y él reacciona avisándonos como puede.

Obligar a la criatura a abandonar su deseo y a someterse a las reglas de los adultos, al sistema insensible que organizaron, es una causa primaria de la infelicidad humana. A veces se decide satisfacer los deseos del recién nacido, pero lentamente se va abandonando esta postura y al niño no le queda otra alternativa que sufrir.

Se convence a la criatura que sus deseos están mal, que son malos, que los tienen que despreciar, y tomar como buenos y propios los deseos que los adultos les imponen. Y así llegamos a ser adultos creyendo que nuestros deseos son “genuinos, libres, únicos, personales, individuales”, “yo soy así”, “yo tengo personalidad, nadie me domina”, etc.

La criatura se acostumbrará a esta dinámica de desconectarse de sus deseos originales, aprende que la manipulación de sus deseos por parte del adulto, es buena, es por su propio bien.

En general los animales se independizan antes que los humanos. Llegamos a ser adultos después de mucho tiempo, por lo tanto dependemos varios años de nuestros padres. El deseo que tienen las criaturas de estar apegadas a sus padres, corresponde a la naturaleza del ser humano. Las criaturas no se equivocan con su deseo de apego. Sin embargo en nuestra cultura, se tortura a las criaturas con presiones psicológicas para exigirles una independencia que no pueden tener.

No hay que engañarse, si las criaturas dejan de manifestar sus deseos originales es por la represión impuesta, no es “que ya son independientes”. Han internalizado que no pueden contar con sus padres y que es inútil seguir manifestando sus deseos. Por el contrario se vuelven más dependientes, porque ocupan su vida en conseguir el afecto del cual carecen, pierden libertad. Están cautivas en la búsqueda de afecto, en lugar de utilizar su energía vital para expandir su ser. Siempre serán dependientes porque no se les permitió satisfacer su deseos originales. Con el tiempo y la represión, olvidan cuales son estos deseos primales y los reemplazan por otros que nunca satisfacen su ser. Por esto siempre serán carentes y dependientes.

Se les dice a las criaturas “quiero que aprendas a ser independiente, a valerte por ti mismo”, porque se les impone como una generosa “ayuda” de los padres a crecer, a “independizarse”. En realidad parece que no se han dado cuenta de que esa “ayuda” impuesta no es necesaria, ya que la criatura crecerá igual sin tanta beneficencia. Pero al imponerlo como “ayuda a independizarse” es incuestionable, porque se da por sentado que es un BIEN para la criatura. Otra vez más, como en el título del libro de Alice Miller, POR TU PROPIO BIEN, te empujo a “independizarte”.

Así se instala también la doble moral y el doble discurso, se dice algo que sirve como pantalla para imponer otra cosa. Lo que en realidad es ese “ayudarlos a independizarse” es “obligarlos a no pedir la presencia de sus madres/padres”, es “enseñarles a olvidar sus deseos originales, desconectándose de si mismo”, es “cerrarles las puertas”, es ABANDONARLoS AFECTIVAMENTE.

A los que son obligadas estas criaturas “abandonadas afectivamente” es a:

  • cambiar sus deseos por los que el adulto impone y permite (es manipulada y entrenada para seguir siéndolo de adulta)

  • vivir con carencias afectivas

  • vivir aterrorizada por el miedo a no ser amado

  • volverse impotente para expresar sus sentimientos (no se le permite expresar lo que realmente desea)

  • volverse insegura, retraída, hiperactiva, sumisa, ansiosa, destructiva, etc.

¿Por qué está instalada en nuestra cultura esta presión de los adultos hacia las criaturas para que sean “independientes”(apártate)? Una de las principales causas la podemos encontrar en el surgimiento del patriarcado, que lentamente en la historia fue naturalizando la acumulación de la riqueza e invisibilizando su origen social. Las criaturas debían ser educadas, para ser funcionales a esta forma de vida que los adultos organizaron. De a poco con el transcurso de los siglos, las carencias afectivas fueron bloqueando a los adultos cada vez más, hasta imposibilitar la satisfacción de sus deseos primales. Estas carencias provocadas por el sufrimiento, que produce la represión de los deseos de la criatura y de los deseos placenteros de la madre de corresponder con placer a su hijo. Hizo y hace desaparece el placer primal de las relaciones humanas y se intenta cubrir las carencias con sustitutos.

Como resultado de la manipulación el adulto sigue deseando sustitutos, porque sus deseos primarios (los que realmente lo satisfacen) fueron reemplazados y reprimidos en su niñez. De niño fue “educado” para la obediencia, que no es otra cosa que suplantar su deseo por el de otra persona, a cambio de afecto a cuenta gotas, conseguir la aprobación de sus padres, “te quiero” o”no te quiero”, el premio o el no castigo.

Lo quiero ya

Letra y música: Luca Pródan, SUMO



Hasta que choque China con Africa

te voy a perseguir,

sería bueno que pidieras

que la tierra se mueva

hasta que China choque con África

te voy a preguntar:



No sé lo que quiero, pero lo quiero ya

si yo fuera tu esclavo te pediría más.

No sé lo que quiero, pero lo quiero ya,

si fuera tu esclavo te pediría más.



Nada te ata a leer la novedad,

nadie te pisa, nadie te invita,

ni te van a chupar.



No se lo que quiero, pero lo quiero ya.

No se lo que quiero, pero lo quiero ya,

no se lo que quiero, pero lo quiero ya,

No sé!


Después nos preguntamos ¿por que hay gente que se vende? Los deseos no primarios de los adultos afectados, por más que sean realizados, siempre dejan vacíos, falta. Son intentos de remediar la herida original pero nunca sustituirán a sus deseos primarios insatisfechos.

Los deseos de los niños son válidos para curar las heridas, son una guía para saber que daños nos infringieron. Las criaturas nos avisan cuando reprimimos sus deseos a causa de nuestras afecciones, tenemos que tener cuidado y estar atentos a las señales que los niños nos dan.

Vivimos lo cotidiano sin darnos cuenta que esas heridas existen, es muy doloroso volver a percibirlas, pero están ahí, no están cerradas. Nuestros hijos nos hacen revivir la propia infancia, son una oportunidad para ver lo que hemos sepultado en el olvido y que inconscientemente nos determina la existencia. Las criaturas nos dan la posibilidad de ver cuales son los deseos que nos habrían saciado, pero que nos obligaron a retraernos y sufrir la perdida.

Los deseos de los adultos están viciados, deformados por la represión en la niñez. Los deseos de los adultos por más que sean realizados siempre dejan vacíos, insatisfacción. Porque son intentos de remediar la herida original, pero no corresponden a la misma (sublimación).

Entonces el deseo que si vale para curar la herida está en los niños. Pero claro, tenemos que tener apertura y conciencia hacia señales que los niños nos dan. Avisándonos que estamos perturbando sus deseos con nuestras heridas. Esto nos ayudará a “sacar la basura” que enterramos en el olvido.

El poder se apropia del deseo del ser humano de apoyo mutuo, reemplazándolo hacia lo que le es útil, por ejemplo “desear consumir”. Los padres entrenan a sus criaturas desde muy pequeños a negar sus deseos. Las criaturas tienen que remplazar el deseo propio, por los deseos de sus padres. Así los adultos son funcionales al poder, les imponen a los hijos “tus deseos están mal, tienes que desear lo que yo te digo”. Se entrenará a las criaturas en esta dinámica de desconectarse de sus deseos originales y en consecuencia serán personas manipulables.

Pero si el niño pide todo el día caramelos ¿le voy a dar caramelos para que se enferme? ¿Eso significa satisfacer sus deseos?. No, estas son las señales de sus deseos aplastados, que la criatura desplazó en consumir caramelos. Las criaturas no hacen las cosas mal, no son malas, ni hacen mal. Las criaturas manifiestan, dan señales cuando los adultos les hacemos daño. Los deseos no reprimidos o sea los deseos originales de las criaturas, son las oportunidades que tiene el adulto de descubrir que le faltó. Si el adulto disfruta de cuidar del deseo de la criatura como un tesoro para su felicidad, sana sus heridas. Dando a sus hijos lo que les faltó, el adulto cumple parte de sus deseos reprimidos, que irá poco a poco sanando las heridas originales.

Por eso cuando el adulto no comprende la reacción de la criatura “quiero caramelos ya”, no es la criatura la que se equivoca con su reacción, culpar a la criatura es empeorar la situación, el que se equivoca es el adulto que no sabe identificar que es lo que está haciéndole para generar esto, no sabe, ni puede identificar cuando, ni como está reprimiendo los deseos de sus hijos, solamente reacciona contra las consecuencias.

Alice Miller dice que es necesario vivir el sentimiento verdadero de lo que nos sucedió en nuestra infancia. Ya que cuando niños no podíamos, porque dependíamos de que nuestros padres, madres nos quisieran. Teníamos que sentir que hacían lo correcto y acomodar los sentimientos para creer que ellos nos hacían un bien. Tomar conciencia de lo que perdimos y quien nos lo causo. Así podremos:

vivir al fin el duelo y

dejar de reproducir el daño a nuestros hijos y a nosotros mismos.

Ya no ser mas esclavos de nuestra historia, que nos condenaba a estar prisionero de la afectividad aprendida con dolor (aprendimos que el querer va junto con el dañar y el sufrir).

Esta gran mentira se utiliza contra las criaturas: “si se les da lo que desean serán caprichosos, dictadores y consumidores irrefrenables”. Estas son las consecuencias, de la incapacidad afectiva de los padres de disfrutar a sus hijos. Las criaturas que reciben una entrega de parte de los padres, por ejemplo que juegan con ella cuando lo pide, no tienen adicciones de ver la televisión, ni comprar juguetes compulsivamente, ni son “dictadores”. Y en lo poco que ven la TV, hasta piden que les quite la publicidad, aunque sea bajando el volumen. Captan rápidamente la agresividad y exigen que saquemos el programa. Lo que más piden y les llena la existencia es la relación humana, y sobre todo a través del juego: “Ni el ordenador, ni el televisor, ni los juguetes, lo que prefiero es jugar contigo”. Las criaturas que no cuentan con esta entrega, son las que corren riesgo de caer en adicciones, TV, dulces, juguetes, etc. La represión nunca es necesaria para el crecimiento y el desarrollo del ser humano, al contrario siempre es contraproducente.

Darle a nuestros hijos lo que nos quitaron, sentir el placer de satisfacer los deseo de nuestros hijos, también nos ayuda a cerrar las heridas y nos llena de vitalidad.

Ojos de Cielo

Letra y música de Víctor Heredia (1998)

Si yo miro el fondo de tus ojos tiernos 
Se me borra el mundo con todo su infierno.
Se me borra el mundo y descubro el cielo
Cuando me zambullo en tus ojos tiernos.

OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO,
NO ME ABANDONES EN PLENO VUELO.
OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO,
TODA MI VIDA POR ESE SUEÑO.
OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO...
OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO...

Si yo me olvidara de lo verdadero,

Si yo me alejara de lo más sincero,

Tus ojos de cielo me lo recordaran,
Si yo me alejara de lo verdadero.

OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO,

NO ME ABANDONES EN PLENO VUELO.
OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO,
TODA MI VIDA POR ESE SUEÑO.

OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO...
OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO...

Si el sol que me alumbra se apagara un día
Y una noche oscura ganara mi vida,
Tus ojos de cielo me iluminarían,
Tus ojos sinceros, mi camino y guía.

OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO,
NO ME ABANDONES EN PLENO VUELO.

OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO,

TODA MI VIDA POR ESE SUEÑO.


OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO...
OJOS DE CIELO, OJOS DE CIELO...



Dulce Daniela

Letra y música de Víctor Heredia (1980)

Ella decide cuando es de día 
ella maneja el sol

anda pintando toda la casa

con trozos de crayon

rojo a los muros
verde al oscuro
sillón del comedor
y un poquitito de azul celeste
aquí en mi corazón


el amarillo
tiñe a los vidrios

y ella no entiende bien
como es que pierde
sus hojas verdes
el paraíso aquel

pintarme un árbol
que no envejezca
pinta en mi habitación
un árbol verde
con hojas frescas
pinta con tu crayon

te necesito dulce Daniela
alguien que pinte aquí
un mundo nuevo,
pintalo nena

pinta dentro de mi


te necesito dulce Daniela
alguien que pinte aquí
un mundo nuevo pintalo
nena
pinta dentro de mi


“Dulce Daniela es una canción verdadera. Es una canción que yo escribí para mi hija cuando tenía tres añitos y nos pintarrajeaba todas la paredes del departamento en el que vivíamos. Lo que al principio nos produjo un poco de enojo pero después inmediatamente reaccionamos porque era en plena etapa de la dictadura y aquellos dibujitos que encontrábamos a la mañana en el desayuno en cualquier lugar de la casa nos empezaron a arrancar sonrisas. Por eso le escribí una canción en agradecimiento a quitarnos un poco la tristeza de aquellos momentos” detalla Heredia.

Link:

http://www.26noticias.com.ar/victor-heredia-y-dulce-daniela-el-himno-de-los-ninos-para-festejar-su-dia-46887.html

1“ETC Magazine” , Revista On Line Año 8 Nº 82, “Amamantar es Amar”, Jorge Díaz Walker



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Ojos de Cielo. El gozo de complacer los deseos de nuestr@s hij@s. por Valentina Nuñez Escurra bajo la licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 2.5 España License.